Trabajamos ocho horas diarias, compartimos más con nuestros compañeros que con la familia y son pocos los que puede decidir abandonar su puesto y dedicarse a “lo que aman en la vida”. Lo ideal sería amar lo que hacemos, pero no siempre es posible, por lo que no sólo es importante asumir lo que nos toca – o lo que hemos elegido- sino que también es necesario buscar la forma de disfrutarlo. Compartimos con ustedes cinco tips para ser más feliz en el trabajo.

Alimenta las relaciones humanas. Está claro, no hay obligación de tener amigos en el campo laboral o, como dicen los pesimistas, “en el trabajo no hay amigos”. Sin embargo, establecer buenas relaciones puede ser un aliciente para ir cada día a la oficina. Dar una vuelta por los departamentos, saludando a la gente, diciendo un par de bromas, aliviana el ambiente para ti y para los demás.

Colabora cada vez que puedas. Es probable que estés “tapado de trabajo” pero eso no impide que puedas apoyar la labor de otro, aunque no te corresponda. Hacerlo te hará sentir útil y “más humano”-

Comenta las cosas buenas. No es ingenuidad. Se trata de ver el vaso medio lleno y, de ser posible, ayudar a que los otros también lo vean. Si hay cosas buenas, coméntalas, así se potenciarán. Los metafísicos dicen que se multiplica aquello en lo que pones tu atención y no están equivocados.

Proponte metas elevadas. No necesitas hablar de tus metas, basta con que te las pongas. Una vez que las cumplas, te sentirás feliz por los logros y eso se notará en el ambiente.

Armoniza tu espacio de trabajo. Limpia, ordena, decora tu espacio de trabajo. No olvides que pasas la mayor parte del tiempo en él, por lo que debiera ser un segundo hogar. Un lugar limpio, bien decorado, adecuado a tu personalidad será un aliciente para que te sientas mucho más cómodo y “como en casa”. Incluso un cubículo puede ser un lugar amable, si tú lo quieres.

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